A U T O E X I G E N C I A
Fue sencillo.
Plantaron en ti la semilla de la exigencia.
Que siempre tuvieras la sensación de que nunca era suficiente.
Que daba igual lo bien que quedara, tú siempre lo veías mal.
Tú siempre te veías mal.
Porque había un notable entre siete sobresalientes.
Porque no quedaba lo suficientemente recto.
Porque sobraba un poco de grasa por aquí.
Porque esto podría estar más limpio.
Porque todo era tu culpa.
Porque si te esforzaras un poco más.
Todo sería mejor.
Fue terrible.
Porque tu meta fue lo perfecto.
Y la perfección no existe.
La angustia, las taquicardias, la sensación constante de fracaso.
Sin darte cuenta que tu mínimo era el éxito de muchos y muchas.
Que lo que hacías era hacerte daño a ti mismo/a.
Era una cuestión de autoestima.
Y luego te rompiste.
Porque nadie puede aguantarlo todo.
Y tuviste que mirarte con nuevos ojos.
Empezar a quererte por lo que simplemente eras.
Imperfecto/a y humano/a.
Tuviste que aceptar que no importa el resultado.
Que lo realmente significativo es el camino.
Y el placer. Por viajar.
ROY GALÁN
Recuerda,
No es Autoexigéncia, es Autoritarismo introyectado.
No es Perfeccionismo, es Opresión introyectada.
Solta la Panza
Solta el Reloj
El Síndrome de Estocolmo, podría resumirse de modo muy breve, como un enamoramiento que la víctima de un rapto o cautiverio desarrolla con su captor o carcelero como objeto de amor, de modo defensivo ante una amenaza extrema (la de estar a merced de su captor) para lograr sobrevivir a esa situación sin que su mente se fracture o se enferme. Quise definirlo de modo simple. Esto es lo más simple que me salió… Por suerte casi todas conocemos el término, aunque más no sea a través de la bella Estocolmo enamorada de su Denver en la Casa de papel. Pero lo voy a explicar con una historia, la misma historia del síndrome de Estocolmo. ¿Vieron la serie de Netflix CLARK? Está basada en la vida del estafador (totalmente narcisado y psicopatado) Clark Olofsson. Pues justamente este señor es quién inaugura el síndrome que hoy discutimos. Una de sus muchas fechorías, tiene lugar en la Ciudad de Estocolmo, donde durante un asalto a un banco, nuestro carismático Clark mantiene varias víctimas en ...

Comentarios
Publicar un comentario