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10 tips para la navidad en familia

La familia no siempre es lo que hemos idealizado. En algunas ocasiones es realmente maltratadora e invasiva. En algunos casos se recomienda directamente el contacto cero, porque hay cuestiones totalmente insostenibles. Si es ese tu caso, recuerda, está más que bien pasar la navidad sola o con otras personas. Ni eres egoísta, ni rara ni nada de eso. Tuviste mala suerte en la lotería familiar, eso es todo. Ya si tienes una familia “normal” o sea, invasiva, con gente sin límites, con un tío machista y una tía defensora de la buena moral del patriarcado, una madre que quiere que cocines para todo el mundo y un montón de pibes a los gritos… Haz así: Primero, NO compres regalos carísimos para todo el mundo. Compra cosas sencillas y muy moderadas. Las entregas discretamente. Solamente le das regalo a quienes entiendes que te van a dar uno. Segundo, NO vayas sin horario de entrada y de salida. Define con tu “matriarca de turno” a qué hora llegas y que llevas hecho. (por supuesto lo que llevas hecho lo compras hecho) Demás está decir, ni se te ocurra la navidad en tu casa, anda abandonando la idea de cocinar para mucha gente por más que te guste. Puedes ayudar con algo pero que sea algo simple, y después te sirves una buena copa de vino y te sientas a disfrutar. Si puedes, mejor todavía, lleva el vino dulce a la cocina y se lo sirves a todas. Que sea un lindo momento de comunión. Tercero, lleva una ropa para cambiarte antes de sentarte a la mesa. Te arreglas el pelo y te maquillas. Así queda claro que no puedes volver a las lides del trabajo. Cuarto, dedica más tiempo a jugar con tus sobrinos que a escuchar tanto la conversación del living. A veces hay que esquivarla para pasar las fiestas en paz. Ya sé que es evitar y que no es la mejor opción, pero yo, de regalo de fiestas me permito la indulgencia de evitar escuchar algunas cosas. Quinto, No permitas comentarios cobre tu cuerpo o vestimenta a nadie. Pon límites y sonríe mientras, finaliza con un mensaje de paz. El desubicado/a entenderá. No permitas comentarios respecto de tu estado de soltería y no maternidad. No permitas chistes malintencionados, responde calmamente la frase de Diosito, “Si es chiste, no entendí”. Séptimo, Disfruta de absolutamente todas las comidas y bebidas sin restricciones. Hazte un excelente regalo a ti misma, o varios, puedes teneros en tu casa esperándote a tu regreso. Octavo, Trata de salir en todas las fotos, tu presencia vale. Tu cuerpo vale. Tu vales. Noveno, NO te quedes a dormir, ten horario de salida y que sea temprano antes que todo empiece a morir. Por supuesto cumple con hacer algo ben visible ante los ojos de todos y todas en algún momento que TE CONVENGA según tu horario. Ya está. No tienes que quedarte a ordenar todo. En lo posible ten algún plan para después, juntada con amigos, ir a bailar o a tomar a algún lugar, o simplemente regresar a tu casa a abrirte tus regalos y darte un buen baño perfumado. Décimo, si te preguntan o te provocan por tus opiniones feministas dáselas con calma y con altura, sin parpadear. Finaliza con es lo que pienso o con es lo que se. Ten a mano preparado algún dato concreto de algo que hayas leído para dar fuerza asertiva a tu argumento. Uno dos argumentos y paras la discusión tu misma, con un “pasemos las fiestas en paz”. No des clase de feminismo gratis. De hecho, que maravillosa frase para decir, “mira para dar cátedra de feminismo normalmente me pagan. Si quieres te recomiendo algunas lecturas.” Parece el manual de sobrevivencia de la buena feminista, pero medio que ésa así. Hay que ir buscándolas formas de ser feliz y disfrutar en familia también, poniendo límites amorosos y siendo quienes somos, sin esperar todo el tiempo la aprobación. Les deseo a todas unas hermosas fiestas, en lo posible.

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